«La vida no siempre es una fiesta, pero siempre podemos encontrar algo para celebrar» Anónimo.

¿Cuántas veces hemos sentido que no llegamos a todo?

¿Cuántas veces nos hemos visto presionadas por el entorno y sobre todo por nosotras mismas?

Porque siempre queremos hacer las cosas «per-fec-tas»: en nuestro trabajo, con los peques, con las amigas, en los entrenamientos, con la pareja… En ocasiones incluso agobiamos a nuestro entorno con exigencias para que todo encaje según nuestro ideal. Pues que sepáis que ese círculo de perfección y autoexigencia no es nada (pero nada) bueno.

Viñeta Agustina Guerrero

Viñeta de Agustina Guerrero

Muchas veces no nos damos cuenta pero nos exigimos y autosaboteamos continuamente. Nos damos «candela» de la buena con pensamientos tipo: «Vaya pelos llevo», «Me he puesto como una vaca», «Soy la peor madre del mundo por irme a entrenar«, y muuuuuuuchas otras frases que hacen que cada día nos machaquemos sin cesar.

Y es que no podemos evitarlo, queremos estar buenorras, ser las más simpáticas, las que organizan las mejores fiestas y saben hacer manualidades, las que mejor entrenan, en resumen, las que destacan por ser una mujer «todoterreno», pero eso… amigas… eso es imposible.

Por eso hoy queremos daros la bienvenida al mundo de las mujeres «ferpectas» donde no pasa nada por ir despeinada de vez en cuando o no cumplir con los ritmos que marca el entrenamiento. Y desde nuestra humilde opinión de mujeres imperfectas, allá van algunos consejos para no perder el norte en esto de querer ser una «superwoman»:

1.- Intenta darle largas a la «culpa». Cuando algo no sale como esperamos nos venimos abajo, pensamos que somos «lo peor» y nos frustramos. Pero… ¿por qué no valorar el proceso, el camino, el esfuerzo realizado en vez de darle valor al resultado?

Por ejemplo: Día de entrenamiento en el que las pulsaciones se disparan, las piernas no van cara al aire o incluso no hemos podido ni terminar. No saquemos el látigo a la mínima, igual nos hace falta descanso, recargar pilas o simplemente no era un buen día para entrenar.

2.- Seamos realistas: No podemos llegar a todo. A veces, no hay horas en el día (ni días en la semana) para que consigas hacer todo lo que te propones. No pasa nada por ser un poco más flexibles y asumir que hay situaciones y variables que pueden cambiar. Incluso hay cosas que escapan a nuestro control.

Ejemplo al canto: Coges un virus de esos propios de esta época que te impide salir durante dos o tres días. No entres en pánico, no pasa nada por no entrenar durante un par de días, incluso si estás regular de salud te vendrá bien para coger fuerzas.

No nos quedan fuerzas.

3.- Hay que celebrar y agradecer: Concéntrate en hacer las cosas bien pero también estate atenta a celebrar cada logro cuando toque. No hay que dejar pasar la oportunidad de brindar por algo superado. Alégrate cuando algo sale genial e incluso agradece a la vida en general y a ti misma en particular el regalo diario de vivir. Porque vinimos a este mundo, ni más ni menos que para ser felices, que no se nos olvide.

Un ejemplo: En tu objetivo de temporada no consigues tu mejor marca personal. Lo normal es machacarte y castigarte psicológicamente por ello. Pero olvidas celebrar todo lo que has conseguido en el camino, las razones que te motivan a entrenar cada día y agradecer por toda la gente que te apoya y está a tu lado siempre.

Celebrando la vida juntas en el Ekiden.

Así que deja de querer ser perfecta y disfruta

quizás no seas la mejor

pero serás la más feliz 🙂

Juntas Es Mejor

Bicicleta juntas.

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